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neandhertal

 

La cosa con la humanidad es que somos muy frágiles, los cachorros humanos, por ejemplo, tardan unos siete años en correr suficientemente bien como para escapar de un depredador y tener un chance. O pensemos en que antes de la penicilina cualquier infección, la que fuera, era muy seguramente sentencia de muerte.

Así y todo aquí seguimos.

 

La tercera energía psicológica que todos necesitamos es Confianza en la vida lo que significa tener la certeza de que a pesar de que las cosas parezcan difíciles se van a resolver, o lo que es lo mismo, que Dios aprieta pero no ahorca. Esta certeza se establece cuando somos bebés indefensos pero hay alguien que nos cuida, cambia los pañales, nos tapa o destapa amorosamente con los cambios de temperatura.

-O sea, si esta del nabo tener hambre, pero ya mero llega mi mamila- podría pensar un niño chiquito, si tuviera las palabras para hacerlo.

 

Esta certeza es importante porque actúa a niveles subconscientes y nos permite captar, e incluso atraer, oportunidades inesperadas para solucionar problemas. El pesimismo, contrario a lo que podemos creer no nos hace más fuertes, sólo nos ciega a las alternativas.

Para incorporarla conscientemente te sugiero algunos ejercicios.

 

-Antes de dormir limpia tu día, es decir, repasalo rápidamente y luego concéntrate en algo que te haga sentir bien, ya sea de ese día, o de la vida en general.


-Cuando te encuentres presionado por algo, date unos minutos para detener tu pensamiento y visualiza imaginariamente una foto de algo tranquilizador. Luego repite mentalmente esta frase: “No tengo idea de cómo se va a resolver, pero se va a resolver” y piensa que a pesar de que nuestro embarazo dura nueve meses y no tenemos garras, seguimos aquí.

     
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